Opinión

Carta al liderazgo opositor

Señores políticos,

Me resulta incómodo e incluso algo violento escribirles hoy sobre el tema que les voy a escribir, me resulta incómodo porque es como… como decirle al cura como dar misa, a un médico como curar, o como dice aquel viejo refrán popular: “enseñar a mi madre como hacer hijos”.

Cualquier ciudadano que se ha sentado con alguno de ustedes y ha cuestionado alguna táctica o posición ha escuchado una frase: “lo que pasa es que tú no entiendes porque no sabes de política”.

Eso tiene su lado humorístico, muy chistoso, porque si el ciudadano común no es pato para opinar porque no sabe de política ¿para que le piden el voto? Porque un voto es eso, una opinión política ¿que sentido tiene preguntarle sobre política a quien no sabe de política? Eso es como que un maestro quiera intervenir en las políticas educativas de un colegio y le diga “usted no entiende porque usted no sabe de educación, límitese a ponerle nota a los estudiantes” ¿cierto que es un absurdo?

No voy a hacer juicios de valor sobre lo que pasa en Venezuela y la alícuota de responsabilidad que todos tenemos, especialmente ustedes y voy a partir de la base de que cuando se ejerce un oficio largamente, de forma rutinaria y en condiciones adversas, a veces se pierde el sentido de la base, de la razón de ser del oficio, como pasa frecuentemente con los científicos que se afanan tanto en conseguir recursos para sus investigaciones que comienzan a pervertir la ciencia.

Empecemos con el libro “Angelito” de la política… mi ma-má me mi-ma, yo a-mo a mi ma-má.

En Venezuela somos, al menos de nombre y aquí explico porque solo de nombre, una república.  La república es un sistema político que se fundamenta en el Imperio de la Ley, es decir, sin Imperio de la Ley, no hay república, igual que no hay monarquía sin monarca ¿se entiende eso? Es muy sencillo de entender, es como hacer una paella, pero sin arroz ¡no hay modo! Que a lo mejor queda muy rico, no lo dudo, pero paella, no es. Y una república sin ley es cualquier cosa, menos república.

De los griegos para acá poca cosa nueva hay, todo repetido, y un sistema donde no hay Imperio de la Ley y donde un solo hombre ejerce todo el poder y no hay separación de poderes, también tiene un nombre: Monarquía absoluta. Me dirán que no es un solo hombre, que hay poder tras el poder ¡bueno! Los cortesanos y sus líos son cosa de toda la vida.

El hombre que acumule todo el poder del estado, sin independencia de poderes, es un monarca y se le puede llamar rey, zar, emperador y supongo que hasta presidente del reino, el nombre es lo de menos. Lo que no puede haber es un presidente de la república cuando no hay república y no puede haber república si no hay respeto por la ley ¿van entendiendo como va la cosa?

Bueno, si ya entendieron podemos seguir.

Ustedes, líderes de oposición, andan un poco… ¡no! ¡que coño! Un poco no, totalmente perdidos, son de oposición pero no tienen repajolera idea de a que carajo es que se opone, así los vemos un día diciendo que el problema es que no hay pollo, otro día que el problema es que el problema es que no hay libertad de expresión, se sientan a dialogar con el monarca, después dicen que no dialogan nada porque el monarca los insultó o no les cumple, van y le entregan documentos a la corte noble pidiendo democracia, que protestan por la tiranía pero no quieren que el monarca se vaya… ¡eeeen fin! Que están más perdidos que el Papa Paco visitando un burdel.

Si ustedes son realmente opositores, si ustedes realmente quieren hacer algo por la República de Bolivariana Venezuela (que ese es su nombre, aunque a mí no me guste) tienen que tener un objetivo claro: EL RESTABLECIMIENTO DE LA CONSTITUCIÓN DE LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA.

Todo lo demás, absolutamente todo lo demás, es un simple entorno, consecuencia de no tener Imperio de la Ley.

Si no hay pollo es porque hay una crisis económica producto de haber violado cualquier cantidad de leyes, desde la muy elemental que protege la propiedad privada hasta las leyes monetarias y del Banco Central, si hay delincuencia impune es porque en contra de la ley las fuerzas del orden y las de la ley se han convertido en simples apéndices políticos, si no hay libertad de expresión es porque, en contra de la ley, se reprime y extorsiona a los ciudadanos.

Todo, absolutamente todo, proviene del mismo sitio, una violación continuada de las leyes.

Pero las más grave de todas las violaciones, la más terrible, la que realmente hizo volar por los aires la República, fue una en especial, haber permitido que, EN CONTRA DE LA CONSTITUCIÓN, Maduro Moros usurpara la presidencia.

De ahí en más todo perdió sentido, porque la política, ejercida fuera de su marco, que es la ley, es absurda, es de circo.

Hemos visto el papel de la Fiscal General, del Tribunal Supremo de Justicia, y ayer mismo, el de la Defensora (¿o será ofensora?) de Pueblo.

Un Fiscal General tiene por función servir como abogado del estado, un Defensor del Pueblo tiene por función defender al ciudadano común de los atropellos del estado, el Tribunal Supremo de Justicia tiene por función estudiar y juzgar la justicia de las causas.  Si retiramos las leyes de esas funciones, nos queda… una paella sin arroz.

Queda así que la fiscal, la defensora y todos los poderes al servicio del monarca no son otra cosa que cortesanos, con mayor o menor peso, pero cortesanos.

Y ustedes, mis estimados líderes políticos, aceptando eso, quedan reducidos a la triste condición de bufones del reino, sometiendo, para mayor pena, a sus representados a la muy lamentable condición de vasallos, vasallos cuya vida y muerte está en las manos de un monarca tirano, caprichoso, todopoderoso, y encima, con serias deficiencias intelectuales, morales y culturales.

A mí no deja de causarme asombro que ustedes luzcan tan temerosos de tomar posición al respecto, de colocarse del lado correcto, del lado de la ley, del lado de la República, del lado de la justicia.

¿Que idiotez es esa de que “es que nos van a llamar golpistas”? ¡si el golpe lo han dado ellos cuando se pasaron la Constitución por el fino forro de los dídimos haciendo saltar en pedazos la República! Si es que los golpistas son ellos cuando desmantelaron el Imperio de la Ley.

¿Que inversión y perversión de valores es esa? ¿como es que no se procede contra el delincuente porque nos da miedo lo que el delincuente piense o diga de nosotros?

Ese argumento no solo es totalmente inmoral, sino que atenta contra todas las leyes no ya jurídicas, sino naturales.

Ustedes han perdido el rumbo y con ello han permitido que el país se suma en una crisis política, moral y económica sin precedentes en la época moderna.

Ustedes hasta ahora, han cambiado de rumbo como de chaqueta, así que retomar el rumbo de la justicia y la ley, en el supuesto de que realmente quieran hacerlo, no debería ser muy difícil.

El ciudadano (si realmente lo es) Maduro Moros se va, y se va porque ocupa ilegal e ilegítimamente el cargo de presidente, los otros poderes se van, y se van porque han faltado a sus deberes y atentado contra el país al ponerse al servicio de un monarca siendo esto una República ¡se van!

Eso no es un golpe, eso es simple y llanamente el restablecimiento del orden legal y natural.  Ellos, por supuesto dirán que eso es un golpe y que es injusto, que ellos no son criminales, pero visiten las cárceles y verán como están repletas de criminales que “fueron injustamente acusados”, los criminales siempre se dicen inocentes.

Señores, nunca soplan buenos vientos para el barco que no sabe a donde va. O fijan rumbo o el país se va a la mierda… y ustedes con el país.