Opinión

¡Váyanse a la mierda!

No sé si pueda hoy encausar las emociones que me embargan, la ira, el desprecio, la incredulidad y sobre todo el profundo asco que me produce el “país político”.

Cuando era niña y habiendo nacido en una familia con abundantes políticos, me causaba extrañeza y curiosidad escuchar hablar de “el país nacional”, que me parecía un absurdo, porque ¿qué otro país hay que no sea en nacional? Pensaba yo si sería que teníamos un país importado que yo nunca había visto. Pero es que ese esa frase de “país nacional” se usaba para contraponerlo contra otro país, que también existía: “el país político”.

Esa diferencia la aprendí siendo ya adulta y apenas ahora entiendo como de niña no estaba tan equivocada, que ese otro país, que no era el nacional, podía muy bien ser importado y que definitivamente nada tiene que ver con el país nacional, de hecho, son hasta antagónicos.

El país nacional está hoy en las calles, protesta exponiendo su vida, hay muertos, mutilados, presos, torturados, violados, hemos podido ver como la tiranía se despliega como un pavoreal haciendo alarde de su verdadera naturaleza, que es un régimen bárbaro que no respeta absolutamente ningún requisito de los que se necesitan para llamarse “civilizado”.  Aún así el pueblo sigue en las calles, a pesar de la crueldad y el peligro exhibido, la gente continúa, día tras día, dando la batalla.

Y el país político hace su interpretación del hecho, concluyen ellos que el pueblo está en la calle, exponiendo su vida, porque: “no hay medicamentos, azúcar, harina, pollo”.

Es decir, que Bassil, a Redman y a Génesis, los mataron porque tenían el antojito de comer pollo, y Geraldine le desfiguraron su carita y le han dejado sin un ojito, porque la niña andaba con el capricho de un cafecito con leche.

Yo podría hacer un análisis sobre el asunto y concluir que el “país político” está divorciado de la realidad que se vive en el “país nacional”, podría reflexionar sobre la ceguera de esta casta política que nos dizque lidera, podría exponer puntos y dar razones de lo equivocados que están, pero… lo único que me sale del alma es decir que son unas completas basuras, unos pedazos de mierda que se merecen ir a la picota tanto o más que la misma tiranía, porque la tiranía al menos nunca ha ocultado que busca nuestro exterminio, pero estos remalparidos hijos de la grandísima puta, se dan de “aliados”.

A ver, politicastros de mierda, ¿no son capaces de entender que esto no es por un pollo ni por un pote de leche sino porque NOS ESTÁN MATANDO A NUESTROS HIJOS? ¿se dan cuenta de la clase de basura que son cuando nos piden que aceptemos que en nuestro nombre, con la sangre de nuestros hijos y hermanos aún fresca nos sentemos a “dialogar” con quienes derramaron esa sangre por puro gusto?

Y todavía tienen el tupé de llamarnos “a la calma”, que no seamos “violentos”… ¿violentos? ¿VIOLENTOS? ¿nosotros? ¿Han visto acaso un Guardia Nacional ardiendo como una tea en la mitad de la calle? ¿han visto acaso a un “colectivo” con la cara deformada y un ojo vaciado? ¿se les ha presentado el primer policía con la mano mutilada por un tiro de escopeta? No, ¿verdad que no? Entonces ¿DE QUE MIERDA DE VIOLENCIA ESTÁN HABLANDO USTEDES?

¿Somos violentos porque se quema un caucho o una bolsa de basura? ¿somos violentos porque se tira una piedra? Y eso, claro, esa “violencia” justifica que nos maten, nos mutilen, nos metan presos y nos torturen.

A nosotros, pero a quien mata, viola y mutila, no solo no se les castiga, sino que se le ofrece “diálogo”.

¡No se puede ser más basura! Si crear una víctima es algo repudiable y merecedor de castigo, humillar a la víctimas obligándolas a ponerse de rodillas frente a su verdugo, ya excede todos los niveles de iniquidad, es que es imposible, absolutamente imposible ser más basura, una gusanera de perro sarnoso resulta menos repugnante que la actitud que hoy mantiene el “país político” frente a la masacre a la que está siendo sometido “el país nacional”.

A ver como se los explico, al personal, no a los políticos que lo entienden perfectamente, pero se hacen los que no.

Un malandro se mete a su casa, le vacía todo su dinero, toda su comida, le rompe la casa, y el jefe de la casa le pide al resto de la familia que se siente con el malandro a dialogar sobre lo impropia que resulta su conducta, le pide también que tengan paciencia, porque la solución no es sacar al malandro, porque el problema es que no hay comida, ni dinero y la casa está deteriorada.

A ver, pedazo de bestia, es que si el malandro no hubiera entrado, en principio, no tendríamos ninguno de esos problemas, no hay comida, ni dinero precisamente porque el malandro propició todo para que no lo hubiera, así que si queremos tener comida, dinero y la casa en buen estado, lo primero es sacar al malandro.

No me venga con la paja de la democracia, porque los primeros que se han limpiado el culo con la democracia, han sido ustedes.

Aquí no se trata de si Maduro ganó las elecciones con fraude, ni de si es colombiano o marciano, el asunto es que en principio jamás debió ser candidato, y no debió serlo porque nuestra Constitución se lo impedía:

Artículo 229. No podrá ser elegido Presidente o elegida Presidenta de la República quien esté de ejercicio del cargo de Vicepresidente Ejecutivo o Vicepresidenta Ejecutiva, Ministro o Ministra, Gobernador o Gobernadora y Alcalde o Alcaldesa, en el día de su postulación o en cualquier momento entre esta fecha y la de la elección.

¡Ah! Es que él no era vicepresidente, sino que el TSJ lo nombró presidente encargado… ¡bueno! Imbéciles con cargo, el día que ustedes me traigan aquí el sitio donde la Constitución habla de “presidente encargado”, ese día hablamos del tema.

Maduro tiene que irse, TODO el gobierno tiene que irse ¡ya! ¡YA! Y tienen que irse porque:

  1. Maduro no es un presidente Constitucional
  2. TODOS los poderes han actuado en connivencia con un ejecutivo inconstitucional
  3. Han cometido traiciones de lesa patria al entregar el país a poderes extranjeros
  4. Han cometido violaciones de lesa humanidad contra su propio pueblo

¿Les parece poco? ¿y creen ustedes que toda esta mierda, toda esta atrocidad se reduce a un pollo? ¿en serio? ¿todo este peo es por un pollo?…

Y cuidado con el cuento de “es que si se va Maduro, queda Diosdado” ¡NO” es que se van ¡TODOS! porque todos han cometido violaciones, todos han delinquido en contra del pueblo y nuestra Constitución ¡TODOS! ¡TO-DOS!

Por eso está el pueblo en la calle, no protestando por un pollo, porque por un pollo no se deja matar uno.

Yo quisiera poder insultarlos como se merecen, pero de verdad, es que no puedo, no tengo la capacidad, así que recurriré a una lista que algún día me regaló el genial español Campmany para estos “casos especiales”.

Son ustedes unos curanderos de cadáveres, ablandabrevas, majagranzas, tiracantos, robaperas, giliflautas, zampatortas, mamacallos, cagapoco, matasiete, trincaleches, pelagatos. mamagüevos,  gilimursi, bravacosa, abreboca y almacántaro, boquimuelle, boquirrubio, correlindes, tontipavo, calvatrueno, chuchumeco, espantanublados, gilipollas, peleles, pardillos, papamoscas, pinchaúvas, tontivano, zurriburri, zangandungo, metepatas, zampapalo, follapavas, chuflita, aborto, alobado, indio, sartuna, jilé, soplapollas, pendejos, bestias pardas e imbéciles.

Me gustaría tener más, pero no tengo, bueno sí… ¡¡¡TRAIDORES!!!

Yo no sé como va a terminar esto, de verdad que no lo sé, pero como que el día sigue a la noche que esta tiranía va a pagar por esto… Y USTEDES TAMBIÉN.