Opinión

El pobre pueblo palestino y sus asesinos

Por lo visto la gente se olvidó (con la ayuda de los medios) que hace algún tiempo Israel liberó a gran parte de la franja de Gaza, vimos como israelíes que tenian años allí lloraban al tener que dejar sus casas de toda la vida. Para inmediatamente ser atacada diariamente desde la misma franja que acababan de desocupar.

Se olvidaron también que al llegar los palestinos, el pobre y muerto de hambre pueblo palestino, lo primero que hicieron fue destrozar los huertos que dejaron los israelíes, destruyendo así su propia comida.

El problema es que ese pobre pueblo, si es un pobre pueblo, y ustedes, en su furia mediática contra Israel, solo aplauden su sufrimiento.

Y honestamente, me perdonan, pero hay que ser bien mierda para defender la Hamas, que es lo que hacen, ni más ni menos, que los que defienden a “los pobres palestinos” de los “malvados israelíes”. Porque cuando hacen eso, no defienden al pueblo palestino, están defendiendo a Hamas.

Veamos, les cuento la historia de una pobre familia palestina, agricultores. La familia Abd Rabbo tuvo que ver como su granja se convertía en una fortaleza durante años, fortaleza donde se atacaba a Israel y donde se acumulaban armas.

Y todo porque tuvieron la desgracia de poseer un tierra desde donde se dominaba una buena vista de Sderot.

Esta familia declara que no es ni ha sido nunca partidaria de Hamas, pero que si protestaban o anunciaban su intención de irse, eran víctimas de ataques violentos, llegando incluso a recibir disparos en las piernas. En dos platos, esta familia palestina estaba secuestrada para ser usada por Hamas como escudos humanos.

Hasta que un día las fuerzas israelíes bombardeó la granja, dejando a esta familia sin vivienda y a Hamas sin fortaleza.

Y eso es lo que ustedes, humanistas y pacíficos “propalestinos”, defienden, defienden el secuestro, la extorsión y la muerte de un pueblo que ciertamente es víctima, pero no de aquellos a quienes ustedes acusan de victimarios.

Se está preparando a la opinión pública para realizar lo que será el segundo mayor genocidio de la historia, y ustedes, siguen la comparsa, porque eso es lo que se está haciendo, preparar a la gente para que acepte de buen grado que a los judíos los mataron “por malos”.

El problema es que como me lo huelo yo, se lo huelen los judíos, y he aquí que tenemos un mundo que quiere matar a un pueblo y un pueblo que se niega a morir.

Cada quien con su conciencia.