Opinión

El final de Lost

Afortunadamente yo no pasé 6 años viendo la serie, sino que por obra de Internet (y mi marido, que si no lo digo que me espescueza) le dediqué apenas unos meses.

Pero hubo gente que si, que se caló sus 6 años completos, algunos hasta obligados por la simple curiosidad, para enterarse del misterio de la isla. Y al final, el misterio se resume en que el centro neurálgico de la isla ¡no! De la isla no ¡del universo! Es un jacuzzi al que si le quitas el tapón se desagua y se acaba la historia.

Seis años rompiéndose el coco, que si el significado de los números, que por que no nacen niños en la isla, que por que son inmortales, que era el humo negro, de donde salió la madre putativa de Jacob y demás dudas, para que la respuesta terminara siendo una bañera a la que no le puedes quitar el tapón.

Por supuesto, que me he dado cuenta que los televidentes tienen mucha más imaginación que los libretistas, porque de la bañera del tapón vital han sacado conclusiones sorprendentes. Resulta que los protagonistas estaban muertos desde que llegaron, pero no se dieron cuenta, así que la isla era una suerte de purgatorio donde la pasaban mientras se enteraban que había pasado el páramo.

Muchos, supongo que negándose a ver la estafa, aún la defienden, diciendo que el final “es abierto a la imaginación”. Vamos, que unos tercios estuvieron 6 años trabajando (y cobrando) en un cuento, para que el televidente se imagine el final del cuento, algo así como si Caperucita hubiera llegado a la casa de la abuelita para al traspasar el portal encontrarse en un mundo alternativo donde el lobo estaba leyendo un libro… lo demás, te lo imaginas. El libro era de recetas, y estudiaba la mejor para merendarse a Caperucita y a la abuela, o era un libro de medicina, estaba buscando un medicamento para el empacho de abuelitas, o podía ser una biblia, porque estaba arrepentido de lo que había hecho o iba a hacer… o no, a lo mejor el libro es una representación simbólica de la superioridad intelectual del lobo ¡no me jodan!

Pero no crean que critico a los seguidores de Lost, no, al contrario, me siento muy identificada con ellos, yo he pasado 11 años de mi vida enganchada a un gobierno que hace cosas extrañas, carentes de lógica y sentido. En esos 11 años he estado buscando un indicio, una pista, creyendo que es imposible que sean TAN estúpidos e incompetentes, que tiene que haber un plan maestro que es tan, pero tan brillante, que mi pobre mente es incapaz siquiera de vislumbrar, una cosa que es tan arrechamente genial que yo no lo puedo ni imaginar.

Pero no, hoy estoy casi convencida que no hay tal, que los números no son un misterio, que no hay secreto, que la cosa es tan simple como que los carajos son brutos, así de simple, unos completos imbéciles cuyo mayor mérito es el de ser idiotas en el poder.

Lo peor, lo realmente grave, es que esto acabará algún día, y bajaremos la mirada avergonzados, pensando que unos imbéciles nos hicieron creer que una bañera con tapón era el centro y secreto de los misterios del universo. Entonces inventaremos un final alternativo, para consolarnos con enrevesados argumentos de por que nos dejamos pisar el cogote por una caterva de idiotas.